Un nuevo impulso normativo para la gestión sostenible del agua
Con la reciente aprobación del Real Decreto 665/2023, que modifica el Reglamento del Dominio Público Hidráulico (Real Decreto 849/1986), supone un paso decisivo hacia una mayor protección de las aguas subterráneas y una gestión sostenible del agua en todo el territorio nacional.
Las aguas subterráneas constituyen un recurso estratégico para el desarrollo económico y ambiental de España. Según el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, aportan cerca del 25 % del suministro urbano y más del 30 % del uso agrícola. Sin embargo, diversos estudios advierten que una parte significativa de las masas de agua subterránea se encuentra en riesgo de no alcanzar el buen estado químico debido a la contaminación por nitratos, plaguicidas y otros compuestos emergentes.
Alineación con la normativa europea y refuerzo de la vigilancia ambiental
El Real Decreto 665/2023 adapta el marco legal español a las exigencias de la Directiva 2000/60/CE (Directiva Marco del Agua) y la Directiva 2006/118/CE, que regulan la protección de las aguas subterráneas frente a la contaminación y el deterioro.
Entre sus principales avances destacan:
- Actualización de los valores umbral de los contaminantes más relevantes, ajustados a las particularidades hidrogeológicas de cada demarcación.
- Refuerzo de los programas de control, con un aumento en la frecuencia de muestreo y una mayor cobertura territorial, especialmente en zonas vulnerables a la contaminación agrícola o industrial.
- Incorporación de metodologías analíticas normalizadas y más precisas, que garantizan la trazabilidad y la comparabilidad de los resultados.
- Obligatoriedad de utilizar laboratorios acreditados para la toma de muestras y los análisis, conforme a los estándares reconocidos por la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC).
Estas medidas fortalecen la base científica y técnica sobre la que se sustentan las decisiones en materia de planificación hidrológica y control de calidad del agua, permitiendo una gestión más transparente, eficiente y alineada con los objetivos ambientales europeos.
La acreditación ISO 17025 aporta garantía de fiabilidad y competencia técnica
Uno de los pilares de este nuevo marco normativo es la exigencia de trabajar con laboratorios acreditados bajo la norma ISO 17025. Esta acreditación internacional certifica la competencia técnica en los ensayos y análisis realizados, asegurando la validez legal y la fiabilidad de los resultados ante las administraciones públicas y los organismos de cuenca.
Asimismo, contar con una entidad de inspección acreditada conforme a la norma ISO 17020 refuerza la transparencia y la trazabilidad del proceso analítico, factores esenciales para garantizar la protección de las aguas subterráneas y la confianza de los diferentes agentes implicados: administraciones, consultoras ambientales y titulares de aprovechamientos.
AGQ Labs como aliado técnico para el cumplimiento del Real Decreto 665/2023
En este contexto, AGQ Labs se posiciona como un socio estratégico para el cumplimiento del Real Decreto 665/2023. Su experiencia en el análisis y la inspección ambiental, unida a sus acreditaciones ISO 17025 e ISO 17020, le permite ofrecer servicios integrales de control y análisis de aguas, tanto subterráneas como superficiales.
Además, AGQ Labs impulsa una visión tecnológica y sostenible del control ambiental, integrando soluciones avanzadas de monitorización, plataformas digitales de gestión de datos y asesoramiento técnico especializado.
Esta combinación de innovación, calidad y compromiso con el medio ambiente convierte a AGQ Labs en un referente en análisis de aguas y en la protección del patrimonio hídrico de España.
Hacia una gestión del agua más sostenible y responsable
El Real Decreto 665/2023 marca un antes y un después en la gestión del recurso hídrico. Su aplicación efectiva permitirá reforzar la vigilancia ambiental, mejorar la calidad de los datos disponibles y garantizar una respuesta más ágil y fundamentada ante los riesgos de contaminación.
Gracias a la colaboración entre las administraciones, las entidades técnicas y los laboratorios acreditados, España avanza hacia un modelo de gestión sostenible del agua, donde la calidad analítica y la trazabilidad de los resultados se consolidan como instrumentos clave de sostenibilidad y responsabilidad ambiental.







