Con la llegada del verano, garantizar la calidad del agua de consumo se convierte en una prioridad para operadores, gestores del ciclo integral del agua, industrias y administraciones públicas. Las altas temperaturas, el incremento de la demanda y las variaciones en las condiciones de almacenamiento y distribución pueden influir directamente en determinados parámetros analíticos, haciendo necesaria una vigilancia más exhaustiva.
Las altas temperaturas incrementan la importancia de la vigilancia microbiológica, los subproductos de desinfección y los contaminantes emergentes en el agua de consumo
Tres años después de la entrada en vigor del Real Decreto 3/2023, que regula los criterios técnico-sanitarios de la calidad del agua de consumo humano en España, el sector ha consolidado la implantación de los nuevos requisitos analíticos. Sin embargo, la monitorización continua sigue siendo esencial para verificar la eficacia de los tratamientos aplicados y garantizar el cumplimiento normativo.
El impacto de las altas temperaturas en el agua de consumo
La temperatura es uno de los factores con mayor influencia sobre la calidad del agua de consumo. Durante los meses estivales, el aumento térmico puede alterar procesos físicos, químicos y microbiológicos, favoreciendo cambios en el comportamiento de determinados compuestos y aumentando el riesgo de incidencias en depósitos, redes de distribución e instalaciones interiores.
Además, en muchas zonas del territorio se produce un incremento significativo de la población debido al turismo estacional, así como cambios en la actividad agrícola e industrial. Estas circunstancias pueden modificar los patrones de consumo y exigir controles analíticos reforzados para asegurar que el agua mantiene los niveles de calidad exigidos por la legislación.
Vigilancia microbiológica y control de Legionella
La vigilancia microbiológica continúa siendo uno de los pilares fundamentales para garantizar la seguridad del agua de consumo. Los indicadores microbiológicos permiten evaluar la eficacia de los procesos de desinfección y detectar posibles alteraciones en las infraestructuras de abastecimiento.
Durante el verano cobra especial relevancia el control de instalaciones con riesgo de proliferación de Legionella. La detección y cuantificación de Legionella spp. y Legionella pneumophila constituye una herramienta clave para la evaluación de riesgos y la verificación de las medidas preventivas establecidas en los programas de control sanitario.
Trihalometanos y ácidos haloacéticos: vigilancia de los subproductos de desinfección
La desinfección es indispensable para garantizar la seguridad microbiológica del agua de consumo. Sin embargo, determinadas condiciones pueden favorecer la formación de subproductos derivados de estos tratamientos.
Entre los compuestos de mayor interés destacan los trihalometanos (THMs) y los ácidos haloacéticos (HAAs), cuya relevancia ha aumentado con el actual marco regulatorio. Factores como la temperatura, la presencia de materia orgánica natural o el tiempo de permanencia del agua en la red pueden influir en sus concentraciones.
Por este motivo, el seguimiento analítico de estos parámetros resulta especialmente importante durante los meses de verano para verificar el cumplimiento de los límites establecidos y optimizar los procesos de tratamiento.
PFAS y contaminantes emergentes: nuevos retos para el sector
La incorporación de los PFAS al marco regulatorio europeo y nacional representa uno de los cambios más significativos en el ámbito del control de la calidad del agua de consumo. Estas sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas se caracterizan por su elevada persistencia ambiental y requieren metodologías analíticas avanzadas para su determinación.
Junto a los PFAS, otros compuestos como el Bisfenol A y diversos contaminantes emergentes están ganando protagonismo en los programas de vigilancia. Entre ellos destacan sustancias como la azitromicina, el diclofenaco, el 17-beta estradiol o el nonilfenol, cuya monitorización contribuye a una evaluación más completa de la calidad del agua.
Control de plaguicidas y parámetros radiológicos
La vigilancia de plaguicidas sigue siendo estratégica en numerosas zonas de abastecimiento, especialmente en aquellas con una elevada actividad agrícola o determinadas características hidrogeológicas. Los avances analíticos permiten actualmente detectar un amplio número de sustancias activas y metabolitos con elevados niveles de sensibilidad.
Asimismo, el Real Decreto 3/2023 mantiene los requisitos relativos al control radiológico del agua de consumo humano. Parámetros como la dosis indicativa, el radón o el tritio continúan siendo objeto de seguimiento para garantizar la protección de la salud pública.
AGQ Labs, aliado analítico para el control de la calidad del agua
AGQ Labs dispone de un amplio alcance de ensayos acreditados según la norma ISO 17025 para dar respuesta a los requisitos establecidos por el Real Decreto 3/2023. Entre sus capacidades destacan el análisis de PFAS, más de 230 plaguicidas acreditados, Bisfenol A, ácidos haloacéticos, trihalometanos, Legionella spp., Legionella pneumophila, ensayos de radiactividad y diversos contaminantes emergentes.
Gracias a su experiencia y capacidad analítica, AGQ Labs proporciona soporte técnico a operadores del ciclo integral del agua, industrias alimentarias, administraciones públicas y laboratorios que requieren resultados fiables para garantizar la calidad y seguridad del agua de consumo durante todo el año.
Preguntas frecuentes
1. ¿Por qué es más importante controlar el agua de consumo en verano?
Durante el verano aumentan las temperaturas y el consumo de agua, lo que puede favorecer cambios en la calidad microbiológica y química. Esto hace necesario reforzar la vigilancia del agua de consumo para garantizar su seguridad y cumplimiento normativo.
2. ¿Qué dice el Real Decreto 3/2023 sobre el control del agua de consumo?
El Real Decreto 3/2023 establece los criterios técnico-sanitarios para garantizar la calidad del agua de consumo humano en España. Incluye requisitos más estrictos de control analítico, especialmente en parámetros microbiológicos, químicos y contaminantes emergentes.
3. ¿Qué riesgos microbiológicos son más relevantes en verano?
En los meses de calor aumenta el riesgo de proliferación de microorganismos, especialmente Legionella spp. en instalaciones con agua estancada o sistemas de refrigeración, duchas y redes interiores mal mantenidas.
4. ¿Qué son los trihalometanos en el agua de consumo?
Los trihalometanos (THMs) son subproductos que se generan durante la desinfección del agua cuando el cloro reacciona con materia orgánica. Su control es fundamental, ya que pueden aumentar en verano debido a las condiciones de temperatura y tiempo de permanencia del agua en la red.
5. ¿Qué son los ácidos haloacéticos (HAAs) y por qué se controlan?
Los ácidos haloacéticos son otro grupo de subproductos de la desinfección. Se monitorizan en el agua de consumo porque pueden estar presentes junto a los THMs y su formación también puede incrementarse en condiciones de alta temperatura.







