Importancia del análisis del tomate para el inicio de la siembra
El análisis de tomate cobra especial relevancia al inicio de la campaña 2025 para la industria en España, considerada una de las más importantes. Aunque tradicionalmente comienza a finales de julio y se prolonga hasta principios de octubre, en 2025 se ha registrado un retraso de aproximadamente 15 días debido a las condiciones climáticas y a la planificación de siembras, afectando especialmente a zonas como Extremadura.
Este ajuste en el calendario puede repercutir en la recolección, prevista ahora para la segunda quincena de agosto. En este contexto, el análisis de tomate se vuelve aún más crucial para asegurar que el producto cumpla con los estándares de calidad, seguridad alimentaria y rentabilidad exigidos por la industria.
AGQ Labs como laboratorio aliado del sector agrícola
Ante este escenario, contar con un laboratorio especializado como AGQ Labs es clave para el éxito de la campaña. Con años de experiencia apoyando al sector agrícola, AGQ Labs ofrece un servicio integral que abarca desde el análisis agronómico hasta la seguridad alimentaria, adaptándose a las nuevas exigencias y desafíos de cada temporada.
Gracias a su tecnología avanzada y nuevos procesos productivos, AGQ Labs garantiza la máxima rapidez en la entrega de resultados sin comprometer los estándares de calidad analítica. Además, proporciona asesoría técnica y acceso a una plataforma online donde los productores pueden consultar resultados y recibir alertas personalizadas.
Análisis de tomate y seguridad alimentaria
La seguridad alimentaria es un aspecto fundamental en el proceso de producción del tomate. AGQ Labs realiza una amplia gama de análisis diseñados para detectar y prevenir riesgos:
- Residuos de plaguicidas, incluyendo flupiradifurona
- Fosetil aluminio y ácidos fosfónicos, cloratos, percloratos y ácido difluroacético (DFA)
- Metales pesados como plomo, cadmio, mercurio y estaño
- Microbiología: detección de enterobacterias, E.Coli, Salmonella, Listeria monocytogenes, entre otros
- Nitratos y nitritos, parámetros críticos en el control de calidad
Además de la seguridad alimentaria, AGQ Labs ofrece análisis nutricionales, estudios de vida útil, detección de alérgenos y parámetros de calidad como contenido vitamínico y composición química. Estos datos son vitales para garantizar que el tomate procesado conserve su valor nutricional y comercial durante toda la cadena de distribución.
Análisis medioambientales y agronómicos para cultivos sostenibles
El análisis de tomate también implica evaluar las condiciones en las que se cultiva. AGQ Labs realiza estudios medioambientales como parte de un enfoque integral que considera tanto la sostenibilidad del entorno como el impacto agronómico a largo plazo en la producción:
- Calidad del agua y aire
- Radiactividad
- Residuos, lodos y emisiones
Y, desde el punto de vista agronómico:
- Análisis de suelos agrícolas
- Aguas de riego y reutilizadas
- Análisis foliares para diagnóstico nutricional
- Seguimiento nutricional para maximizar rendimiento y rentabilidad
En este contexto, resulta fundamental que los productores y cooperativas sigan reforzando el análisis de tomate para adaptarse a las nuevas condiciones de campaña. Además, es importante recordar que, según la Ley 19/1995 de Modernización de las Explotaciones Agrarias, se deben promover prácticas que garanticen la eficiencia y sostenibilidad del sector, especialmente en escenarios marcados por cambios climáticos y productivos.
Plataforma de gestión de datos analíticos
AGQ Labs pone a disposición de sus clientes una plataforma online llamada Besafer, que permite el acceso y descarga de los resultados de forma rápida y sencilla. Esta incluye informes comparativos, alertas y estadísticas adaptadas a los estándares de las cadenas de supermercados, lo que facilita la toma de decisiones estratégicas.
Además, el equipo técnico-comercial de AGQ ofrece un servicio personalizado de interpretación de resultados, cumplimiento normativo y asesoramiento en cada etapa del ciclo productivo, adaptándose a las necesidades del cultivo, las condiciones agroclimáticas y los estándares exigidos por los diferentes mercados.







