Comprender la huella ambiental de nuestra alimentación: analizando la conexión entre la dieta y el impacto ambiental
La sostenibilidad es ahora una prioridad global, especialmente en Europa, que se ha posicionado como líder en la lucha contra el cambio climático. Los Acuerdos de la COP establecen compromisos que se reflejan en legislaciones nacionales, destacando en Europa el Pacto Verde y la Estrategia de la Granja a la Mesa adoptadas en 2020. Estas estrategias buscan reducir la huella ambiental y alcanzar la neutralidad de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) para 2050.
La alimentación en el punto de mira
Aunque la agricultura contribuye a las emisiones de GEI, no es el sector más crítico en términos de impacto ambiental. Sin embargo, hay una creciente demanda de los consumidores por conocer el origen y el impacto ambiental de los alimentos que consumen, como lo demuestra el Eurobarómetro de 2023. Esto ha impulsado iniciativas regulatorias y empresariales para medir y reducir la huella ambiental de los alimentos.

Conceptos clave: huella de carbono, huella medioambiental y huella de sostenibilidad
- Huella de carbono: contabiliza todos los GEI emitidos directa e indirectamente por un producto.
- Huella medioambiental: asocia un producto a lo largo de su ciclo de vida, basándose en 16 parámetros técnicos en el modelo de la UE.
- Huella de sostenibilidad: considera el impacto ambiental, económico y social de un producto.
Actualmente, no hay legislaciones obligatorias en la UE que definan estos modelos, por lo que estamos en un proceso de desarrollo y consolidación.
Iniciativas del mercado
A pesar de la falta de sistemas oficiales y obligatorios, varias iniciativas han surgido:
- Distribución comercial: empresas como Coop en Suecia implementan estrategias de sostenibilidad y métodos de medición propios.
- Industria: proyectos como Ingurulabel en el País Vasco ayudan a las PYMEs a calcular y comunicar la huella ambiental de sus productos.
- Etiquetado voluntario: sistemas como ECOSCORE y PLANETSCORE en Francia, y ENVIROSCORE en España, buscan estandarizar la comunicación de la huella ambiental.
La Comisión Europea planea presentar un Reglamento sobre Sistemas Alimentarios Sostenibles que incluirá la huella de sostenibilidad. Sin embargo, actualmente no existe un modelo común y reconocido de medición y comunicación de la huella ambiental. Las empresas pueden aprovechar este recurso con el apoyo de entidades especializadas, asegurando cumplir con la Directiva 2024/825 para evitar sanciones y alinearse con la futura legislación.







